Cuentos clásicos narrados con calma y canciones para cada momento del día. Reescritos con cuidado para los más chicos: sin violencia ni sustos, con finales felices. Para el viaje, la espera o antes de dormir.
A los 6 años, con el comienzo de la lectura, se puede alternar: escuchar el cuento narrado y después seguir el texto en pantalla, o pedirle al chico que lea un párrafo en voz alta. Las historias con aventuras, héroes y finales ingeniosos suelen gustar mucho a esta edad. El texto de cada cuento está completo, con la letra del tamaño que prefieras.