Cuentos clásicos narrados con calma y canciones para cada momento del día. Reescritos con cuidado para los más chicos: sin violencia ni sustos, con finales felices. Para el viaje, la espera o antes de dormir.
A los 10 años los cuentos clásicos todavía tienen mucho para dar: se pueden comparar versiones, imaginar otros finales o leerlos en voz alta a un hermano más chico. Escuchá el audio o leé el texto completo en la pantalla. Son relatos narrados con calma, para escuchar en cualquier momento del día.