Cuentos clásicos narrados con calma y canciones para cada momento del día. Reescritos con cuidado para los más chicos: sin violencia ni sustos, con finales felices. Para el viaje, la espera o antes de dormir.
A los 3 años los chicos empiezan a seguir tramas sencillas y a pedir el mismo cuento una y otra vez, y está bien: repetir les da seguridad. Elegí historias con un problema simple y un final feliz, y charlá después sobre lo que pasó. Cada cuento se puede escuchar narrado con calma o leer en voz alta, con el texto completo en la página.